El descubrimiento de la imagen en el inicio del cine

Lenguaje Cinematográfico

En trabajo documental realizado por Mark Cousins tenemos una fuente sencilla para conocer el cine y su historia, destacando sobre todo la variedad de autores que -en muchos casos- da a conocer a quienes no estamos tan enterados de las primeras producciones.

Dejando de lado los logros técnicos del cine, es importante notar cómo durante su historia se experimenta con la imagen y se van descubriendo nuevos recursos expresivos en ella, similar a lo que aconteció siglos antes en la pintura y escultura en el aspecto visual, y también en la literatura (de la que el cine se inspiró al inicio) narrativamente, lo importante del cine es su juventud, ya que nos permite analizar más de cerca el proceso de creación de la imagen y sus efectos en el público.

Entre las primeras proyecciones estuvo la Llegada de un tren a la estación de la Ciotat[1] en la que vemos cómo un tren llega a la estación acercándose al primer plano, haciendo que los espectadores se levanten de sus asientos debido al miedo a que el tren salga de la pantalla y los arrolle. Es interesante este descubrimiento de los recursos expresivos ya que si bien los vemos cotidianamente en la vida diaria, resultaron para los directores un gran salto visual.

A lo largo de los primeros años del cine vemos como se van descubriendo distintas herramientas que otorgan a la imagen en movimiento una expresividad cada vez mayor. Dos logros importantes del cine (que hicieron que rompa visualmente con su primer referente visual, el teatro) es el acercamiento de la cámara, creando el close up[2], y el permitir a los actores dar la espalda a la cámara[3], ambos aspectos cotidianos para nosotros en la vida real fueron para el cine un gran paso que le permitió ganar tanto en realidad como en expresividad, logrando además -en el segundo caso- una mayor soltura de los actores. Como estos existen a lo largo de la historia del cine una gran cantidad de recursos expresivos reusados y reinventados constantemente y que, junto a las historias, logran en los espectadores grandes sentimientos haciéndonos desear poder traspasar la pantalla para entrar en la escena.


[1] Llegada de un tren a la estación de la Ciotat, Louis y Auguste Lumiere, 1896.

[2] The sick kittenGeorge Albert Smith, 1903.

[3] El asesinato del duque de Guise, James Williamson, 1908.

Layers

Seminario III, Video

Stop motion elaborado para el curso Seminario de Arte III.

Como parte del estudio del videoarte realicé este corto en stop motion que generó dos puntos de vista básicos y contrapuestos -bastante interesante he de decir- sobre el hecho de retirar pedazos, quitar y quedar en el vacío, la nada… por un lado la apreciación negativa del vacío y por el otro lo positivo de la liberación y volver a lo original.

El color en el cine

Lenguaje Cinematográfico, Marco Loo

El manejo del color en la producción audiovisual va más allá de transmitir solo la realidad plasmada en la imagen, desde que se es capaz de reproducir el color en la cinta de video los originales tonos grises de las películas se volvieron opcionales, lo que llevó a tener un elemento expresivo más, en lugar de solo vivir encadenados a una sola forma.

El ejemplo de hoy es un manejo del color que varía a lo largo de la película, en la obra A single man (2009) de Tom Ford vemos como el transcurrir de los días de George (Colin Firth) se ven en un tono opaco -muy de los 50’s- pero que aquellas escenas de mayor sensibilidad y gusto para el protagonista se presentan con una saturación mayor del color, la cual aumenta conforme el placer de George. Aparte del aspecto cromático, la película presenta variedad de planos y de tiempos logrando que el transcurrir de la historia se presente elegante a nuestros ojos.

[El idioma original es inglés, el fragmento que deseaba solo lo encontré en italiano pero ejemplifica perfectamente el manejo del color en la película]

Memoria del sueño

Seminario III, Video

Found footage elaborado para el curso de Seminario III

El asesinato de una mujer soñado por su homicida. El video es el sueño, el disparo una bombarda, la muerte una danza y el sentimiento la destrucción de un planeta. Los recuerdos del asesinato presentados con los efectos y cortes propios de los sueños, pero embellecido por el deseo inconsciente del placer estético.

Norman McLaren y el videoarte

Seminario III

En uno de los caminos del arte que llegan a definir -si es que se puede- el videoarte está el cine, y entre los cineastas se encuentra Norman McLaren, quizá no considerado por todos como un videoartista, su trabajo en el cine lo inicia desde la escuela de diseño en Glasgow, a mi me resulta importante por su trabajo directo con la película. Si bien el videoarte y el cine hoy se encuentran distanciados, en los inicios del siglo XX la experimentación a partir del cine era una forma de conseguir imágenes y efectos diferentes convirtiendo a estos ejercicios en verdaderos trabajos de diseño.

McLaren trabajó con la película de cine, superponiendo las imágenes, dibujando y pintando sobre ella e inclusive sobre la parte del audio, entre sus obras destaco su serie Canon donde utiliza una secuencia de imágen tan bien preparada que superponiéndola una y otra vez se ensamblan consiguiendo una especie de “comunicación” entre capas, la tonalidad del audio va acorde al nivel de superpisición logrando así una pieza audiovisual de gran calidad.

El Pabellón del Ocio

Marco Loo

Siempre me ha resultado difícil elegir un nombre -o título- ya que será algo permanente casi en su totalidad, me recuerda a la cuestión básica en el inicio de El Mundo de Sofía ¿es acaso el nombre que recibimos determinante de nuestras vidas? o quizá ¿si nos presentáramos con otro nombre seguiríamos siendo la misma persona? como casi le sucede a Chihiro cuando empezó a trabajar con Yubaba, olvidar el nombre es olvidar quién se es, por eso -por casi imposible que sea- el nombre debe ser el ideal.

Llegué a este título gracias a uno de los traducciones de Guillermo Dañino, en Esculpiendo Dragones presenta “Conversaciones en el Pabellón del Ocio” (Liao zhai zhi yi), escrita en los primeros años de la dinastía Qing, son una colección de historías fantásticas recopiladas por el autor del que se dice pasaba horas conversando con transeúntes que por azar se acercaban a su casa, ahí en una sala llamada “El pabellón del ocio” los oía, escribia los relatos que le contaban, publicando 474 cuentos basados en leyendas populares de caracter fantástico.

Algo así empieza el blog, como notas basadas en apuntes y conversaciones, un pabellón del ocio que recopile lo fantástico de lo actual.