El color en el cine

Lenguaje Cinematográfico, Marco Loo

El manejo del color en la producción audiovisual va más allá de transmitir solo la realidad plasmada en la imagen, desde que se es capaz de reproducir el color en la cinta de video los originales tonos grises de las películas se volvieron opcionales, lo que llevó a tener un elemento expresivo más, en lugar de solo vivir encadenados a una sola forma.

El ejemplo de hoy es un manejo del color que varía a lo largo de la película, en la obra A single man (2009) de Tom Ford vemos como el transcurrir de los días de George (Colin Firth) se ven en un tono opaco -muy de los 50’s- pero que aquellas escenas de mayor sensibilidad y gusto para el protagonista se presentan con una saturación mayor del color, la cual aumenta conforme el placer de George. Aparte del aspecto cromático, la película presenta variedad de planos y de tiempos logrando que el transcurrir de la historia se presente elegante a nuestros ojos.

[El idioma original es inglés, el fragmento que deseaba solo lo encontré en italiano pero ejemplifica perfectamente el manejo del color en la película]

El Pabellón del Ocio

Marco Loo

Siempre me ha resultado difícil elegir un nombre -o título- ya que será algo permanente casi en su totalidad, me recuerda a la cuestión básica en el inicio de El Mundo de Sofía ¿es acaso el nombre que recibimos determinante de nuestras vidas? o quizá ¿si nos presentáramos con otro nombre seguiríamos siendo la misma persona? como casi le sucede a Chihiro cuando empezó a trabajar con Yubaba, olvidar el nombre es olvidar quién se es, por eso -por casi imposible que sea- el nombre debe ser el ideal.

Llegué a este título gracias a uno de los traducciones de Guillermo Dañino, en Esculpiendo Dragones presenta “Conversaciones en el Pabellón del Ocio” (Liao zhai zhi yi), escrita en los primeros años de la dinastía Qing, son una colección de historías fantásticas recopiladas por el autor del que se dice pasaba horas conversando con transeúntes que por azar se acercaban a su casa, ahí en una sala llamada “El pabellón del ocio” los oía, escribia los relatos que le contaban, publicando 474 cuentos basados en leyendas populares de caracter fantástico.

Algo así empieza el blog, como notas basadas en apuntes y conversaciones, un pabellón del ocio que recopile lo fantástico de lo actual.